¿Qué hacer si mi hijo está faltando a clase?

¿Qué hacer si mi hijo está faltando a clase?

 

5 formas de afrontar que mi hijo esté faltando a clase

 

El que nuestro hijo esté faltando a clase es algo que nos podría ocurrir a todos y enfrentarnos a ese momento es difícil, ya que la mayoría de las veces no sabemos cómo afrontarlo. En ocasiones, puede ocurrir que tengamos una sospecha de que está faltando a clase, aunque no sea cierto, sin embargo, la mayoría de las ocasiones ocurre que sí que son ciertas nuestras sospechas, pero nuestro hijo no es capaz de admitirlo, quizás porque no siente la confianza necesaria con nosotros para hacerlo.

 

En la gran mayoría de las ocasiones, el hecho de faltar a clase es una forma de expresión, sobre todo de los adolescentes, una forma de decir que es libre y que él decide qué hacer y cómo hacerlo. Esto ocurre porque durante la adolescencia se está formando su personalidad y carácter, por lo que aparece un deseo de separarse de sus padres. También, puede ser una forma de reafirmar que él tiene poder de decisión y puede decidir por sí mismo.

 

Al principio pueden ser conductas aisladas, pero puede llegar a convertirse en un hábito, lo que podría derivar en absentismo escolar.

 

Llegado el momento en el que nos damos cuenta de que realmente nuestro hijo o hija está faltando a clase, ¿qué debemos hacer?, ¿cómo debemos comportarnos y no perder los papeles? Los profesionales de la psicología que tratamos con adolescentes a diario hacemos las siguientes recomendaciones:

 

  • No perder el control: dejar que se explique y dé sus razones. Evitar la desconfianza y estar a la defensiva con él, porque lo va a notar y va a ser más difícil que se abra a nosotros, nos vería como su enemigo. Darle la oportunidad de que nos explique por qué lo hace, sin mostrar una actitud de ataque, dándole confianza y mostrándonos cercanos y empáticos con él.

 

  • No restarle importancia al hecho de haber faltado a clase: que vea que es una responsabilidad que depende de él, que entienda y comprenda que si es continuado va a ser perjudicial para él.

 

  • Mostrar apoyo: Tenemos que tener en cuenta que a lo mejor el hecho de faltar a clase es una forma de llamar nuestra atención porque hay algo que no está bien en su vida y nos necesita, en este caso, podríamos decirle lo que nos importa y que le ayudaremos en todo lo que esté en nuestra mano, e intentaremos ponernos en su piel para poder entender por la situación que está pasando, puede ser grave para nosotros o no pero quizás para él o ella sí lo está siendo.

 

  • Castigo como refuerzo negativo: Si ha faltado de continuo a clase también es recomendable mostrar firmeza y utilizar el castigo como refuerzo negativo, por ejemplo, si juega mucho a la PlayStation restringirle el juego o el ver la televisión, hasta que su conducta no cambie y entienda que ir a clase es importante y es un acto de madurez y ser responsable con sus compromisos. Y que, si no cumple con su obligación, que es ir a clase, no puede tener ese privilegio, ya que sus padres si no van a trabajar un día o varios días, puede ser que le despidan o que no le paguen esos días correspondientes.

 

  • Tutorías: Otra cosa que podemos hacer es pedir una cita con su tutor, para así hablar con él sobre nuestro hijo, que nos cuente cómo lo ve, tanto académicamente como emocionalmente, quizás puede haber notado algún problema con sus compañeros, un descenso en las calificaciones o que últimamente acude algo triste a clase.

 

Es bueno intentar entender el “por qué” lo hace nuestro hijo y de esa forma ayudarle mejor, algo que recomendamos si esta situación perdura en el tiempo, es acudir a un especialista, un psicólogo, para que nos oriente y ayude a redirigir la situación, que no se nos escape de las manos y poder tener unas pautas básicas para ayudar mejor a nuestro hij@.


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